EL TALLER/ CAMILA X CASTILLO



Unas líneas de luz y de sombra se forman desde la ventana y crean una arquitectura invisible, espontánea, natural. En una de las paredes, un gran corcho asoma unas fotografías en blanco y negro de obras de Gego y Jesús Soto, dos maestros que aún son una inspiración. En otra esquina unas obras de quien fuera su padre, José Guillermo Castillo. Dos máquinas de coser Singer han sido -y todavía lo son- dos cómplices de aventuras entre agujas y mucho hilo. En su taller, la diseñadora de moda Camila X Castillo siempre está desafiando la estructura de un tul, una cuerina, un lino, una seda... Siempre con la inquietud de imaginar nuevos volúmenes y formas desde cortes, hilvanes y plisados en un trabajo exploratorio que se niega a no ser sino experimental. En la mesa sus tijeras y un imán como un erizo de alfileres. En otros corchos hay fotos de colecciones que ella se propuso rescatar del olvido, de aquel retiro, aquella pausa demasiado prolongada para lo que debió ser. Y al lado de ella siempre Wulfi, su maniquí inseparable, que no sólo está allí para dejarse clavar alfileres y aguantar las bastas en su propia piel, sino para aprobar cada puntada sin que diga una palabra.


1 comentario:

  1. Y tu ,Jose Roberto,un incansable companero ,testigo y complice a la vez de este retorno tan real y definitivo esta vez..Gracias ,siempre ,Graias mil...

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